Conocida popularmente como San Cayetano, por una antigua ermita que había en este mismo lugar, el verdadero nombre de esta iglesia es San José. Este templo pertenecía al convento de la orden de los carmelitas descalzos que allí había y que fue demolido tras la desamortización del siglo XIX.
El actual convento carmelita adosado a la iglesia comenzó a edificarse en 1904 en la misma planta en que se asentaba el primitivo. Fue construido entre 1638 y 1656 y muy reformado en el siglo XVIII. La portada, pintada en un intenso color ocre, destaca majestuosa al final de la cuesta, creada en los años 50 del pasado siglo.
Del interior destacan sus bellos frescos que han llegado a nuestros días en muy buen estado de conservación y que son toda una sorpresa para el visitante que se acerca por primera vez a la iglesia.

