Alminar de San Juan

El único alminar que ha llegado intacto a nuestros días fue construido a finales del siglo X o principios del XI. Pertenecía a una mezquita de barrio que, tras la conquista cristiana, fue cedida por el rey Fernando III “el Santo” donó a los Caballeros de San Juan de Jerusalén (actual colegio de Las Esclavas del Sagrado Corazón).

El alminar pasó a tener una nueva función de campanario. Solo ha quedado el primer cuerpo. Al igual que el de Santa Clara, tenía una escalera circular que giraba alrededor de un machón central. En el exterior se observan los restos de las ventanas geminadas originales, así como de los arquillos ciegos que tenía en el primer cuerpo y las columnillas de mármol. También se ha conservado la puerta de entrada al alminar, situada en el lado sureste.

es_ESSpanish
Scroll al inicio