Mezcla de los estilos románico, gótico y mudéjar, fue la primera de las siete iglesias fundadas por Fernando III tras la conquista de la ciudad.
La portada principal luce un bello rosetón, mientras que de las entradas laterales sobresale la de la derecha, decorada con punta de diamantes y fechada como la más antigua puerta de las iglesias de Córdoba. La torre, del siglo XVII, se desarrolla en cuerpos decrecientes.
Hoy, desacralizada y cerrada al culto, es un centro cultural propiedad de la Fundación Cajasur. La iglesia se abre a una amplia plaza, custodiada por grandiosos ejemplares de casuarina. En su día fue lugar de celebraciones de eventos festivos y espectáculos taurinos.

