Más conocida como Iglesia de la Trinidad, la Iglesia de San Juan y Todos los Santos, es el resultado de la fusión de tres instituciones religiosas: el antiguo Convento de la Trinidad y las parroquias de Omnium Sanctorum y de San Juan de los Caballeros. Las dos primeras fueron fundadas por Fernando III El Santo.
A finales del siglo XVII, se inició la construcción del actual edificio para sustituir al anterior dado el estado de ruina en que este se encontraba.
Casi nada pervive de las antiguas iglesias fernandinas, ya que la mayor parte del patrimonio de la actual iglesia pertenece a los siglos XVIII y XIX. Parte de las dependencias conventuales se utilizaban como cuartel, uso que pervive hoy día.
La planta de esta iglesia de estilo neoclásico es de nave única con un pequeño crucero. El interior posee un notable conjunto de retablos del siglo XVIII, al igual que las dos fachadas.Iniciada a mediados del siglo XVII se erigió pronto en el prototipo de iglesia barroca.
En su fachada principal destaca la presencia de la columna salomónica, usada por primera vez en Córdoba.
Cabe resaltar también la ornamentación exuberante de su retablo y las pinturas murales de Antonio Palomino que representan motivos del Antiguo Testamento.

