La Basílica Menor de San Pedro es una de las iglesias que fundó el rey Fernando III tras la conquista de Córdoba. No podía faltar una iglesia dedicada a este santo, en cuyo día, el 29 de junio de 1236, la ciudad se rindió definitivamente a las tropas cristianas.
Se edificó sobre la mezquita del barrio de Al-buri, la cual estaba construida, a su vez, sobre las ruinas de una antigua Basílica de los Tres Santos (San Fausto, San Januario y San Marcial), los tres primeros mártires cordobeses de la época romana.
Su construcción comenzó en el siglo XIII y terminó a principios del XIV. Presenta un estilo de transición entre el románico y el gótico. A los laterales del edificio se conservan dos de las portadas góticas que, junto con el primer cuerpo de la torre, son los elementos que perviven de la edificación original.
La iglesia ha sufrido numerosas modificaciones con el paso de los siglos. La portada principal es renacentista y fue modificada por Hernán Ruiz II en 1542 para sustituir a la anterior, que se encontraba en mal estado de conservación.
En el interior destaca el retablo mayor y la capilla barroca de los Santos Mártires, ambos del siglo XVIII. Los restos de los Santos Mártires aparecieron durante unas obras llevadas a cabo en el siglo XVI. El hecho de albergar estas reliquias le supuso ser nombrada Basílica Menor en 2006 por el Papa Benedicto XVI.

