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Fichas de Aumentur

Plaza de la Fuenseca

De 1495 son los primeros datos conocidos referentes a esta fontana cordobesa, situada en las cercanías de la calle Alfaros. En origen fue una pequeña pileta con poco caudal, siendo remodelada en 1808.

Su aspecto definitivo constaba de cuatro caños y un gran pilón en le que se acumulaba el agua fresca. El frontal, a modo de espadaña, se apoya sobre una construcción blanqueada, haciendo resaltar aún más el color de la piedra y coronada por una imagen de San Rafael. El conjunto se anexionó cercano al bello mirador de la casa señorial perteneciente a la marquesa de la Mejorada.

Plaza de la Corredera

Única en Andalucía con las características de plaza mayor castellana, similar a las de Madrid y Salamanca, es un enorme rectángulo cerrado rodeado de soportales con grandes arcos de medio punto sobre los que se alzan tres plantas de casas de particulares.

Tan sólo se ha respetado la antigua balconada -para apariciones públicas-, bajo la que se sitúa el Mercado de Abastos y la restaurada Casa de Doña María Jacinta, que se negó al derribo y ganó el pleito, en el vértice suroeste.

El aspecto lúdico del que gozó en el pasado (plaza de toros, juegos de cañas…) no abandona la plaza en el presente, acogiendo tiendas de antigüedades, librerías, cafés y bares de copas en los que poder disfrutar de un ambiente distendido y del sol en las terrazas. Además del rastro semanal, en enero se celebra aquí un singular mercado medieval.

Plaza de Tiberiades

En plena calle Judíos, muy próxima la Sinagoga, se encuentra esta plazuela que alberga el Monumento a Maimónides, uno de los grandes pensadores y médicos de la Córdoba judía.

Se le representa sobre su tumba que actualmente se ubica en Tiberíades, una de las cuatro Ciudades Santas judías, en Israel.

Moshé ben Maimón, más conocido como Maimónides, nació en Córdoba el 30 de marzo de 1135. Maimónides era hijo del rabino Maión ben Yosef, con quien se inició en el estudio de la Torá; después aprendería matemáticas, astronomía, física y filosofía.

Huido de Córdoba a causa de la presión de los almohades, llegó en 1171 a El Cairo, donde se instaló como médico de la corte de Saladino, y enseguida alcanzó el cargo de ra'is al-Yahud o jefe de la comunidad hebrea.

En la capital egipcia escribiría sus Régimen de salud, Comentarios a los aforismos de Hipócrates, Comentarios a la Misná y Carta al Yemen, así como sus dos obras más famosas: el tratado legal Mishneh Torá (Segunda Ley) y la Moré Nebujim (Guía de perplejos), escrita en árabe y traducida después al hebreo. Murió en El Cairo en el 13 de diciembre de 1204.

Plaza de Séneca

Llamada a principios de siglo el ‘Correo Viejo’, su amplitud, su estilo de plaza abierta, su pavimento empedrado y las casas que la delimitan hacen de ella un lugar lleno de indudable personalidad.

Segun la tradición popular en una de sus casas nació Séneca. De aspecto reposado y silencioso tiene aire rural, de empedrado pavimento la preside una estaua togada el famoso filósofo universal.

Plaza de Maimónides

En la plazuela de Tiberíades se encuentra la escultura en bronce de Mosé ben Maimón, Maimónides, obra del escultor Amadeo Ruiz Olmos. Maimónides fue médico, filósofo y codificador de la ley judía, el más ilustre de los judíos nacidos después de Moisés, según reza el dicho hebreo: “De Moisés a Moisés no hubo otro como Moisés”, aludiéndose con el primer Moisés al protagonista del Éxodo y, con el segundo, a Maimónides.

La plazuela lleva el nombre de Tiberíades, población de Galilea (Palestina) donde se encuentra el cenotafio de Maimónides.

Plaza de Jerónimo Páez

Plaza renacentista presidida por el Palacio de Jerónimo Páez, hoy Museo Arqueológico. De arboles centenarios ofrecen al visitante un rincón idoneo para el descanso. Rodeada de casas señoriales evoca la cordoba del siglo XIX.

Plaza de Capuchinos

Esta popular plaza sobrecoge por la sobriedad
de su diseño. Las austeras paredes se
ven interrumpidas por las portadas en piedra
del convento Santo Ángel. En el centro
de la plazoleta se levanta el Cristo de los
Faroles, crucificado barroco acompañado
por su cuatro faroles de hierro.

Paseo y Parque de la Victoria

El Paseo de la Victoria es una amplia y agradable avenida situada en pleno centro de Córdoba, que debe su nombre a un antiguo convento desaparecido en el siglo XIX. Sus extensos y cuidados jardines ofrecen un entorno ideal para pasear con calma, descansar en un banco o simplemente disfrutar del ambiente urbano rodeado de vegetación.

Es también un lugar perfecto para sentarse a la sombra en las terrazas junto al Mercado Victoria y tomar un helado o un refresco mientras se contempla la vida cotidiana de la ciudad.

Paseo de la Ribera

El Paseo de la Ribera comienza en la plaza de la Cruz del Rastro y termina en la Ronda de los Mártires. Tiene en su vertiente norte la calle Enrique Romero de Torres, la calle Consolación, así como la calle Noques.

Este paseo era conocido hasta mediados del siglo XIX como “Ribera de Curtidores”, por los muchos establecimientos de este oficio que existían en el barrio.

Más adelante, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, el Paseo de la Ribera de Córdoba es uno de los habituales lugares de esparcimiento de los cordobeses durante todo el año, por su cercanía al río y por su agradable entorno. Además cuenta con una amplia oferta gastronómica y de ocio.

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