Palacio de Viana

El Palacio de Viana fue señorío de Villaseca por casi cuatro siglos desde mediados del XV. Ha sido ampliado y reformado, duplicando su superficie en el siglo XIX.

Su entrada manierista del siglo XVI, atribuida a Juan de Ochoa, da paso a un interior que permite conocer el modo de vida de la nobleza cordobesa. El palacio alberga innumerables colecciones, incluyendo mosaicos y bustos romanos, mobiliario barroco, tapices flamencos y una destacada colección de cueros, cordobanes y arcabuces de los siglos XV al XIX. Posee además una biblioteca con más de siete mil volúmenes y tapices, entre ellos cuatro basados en cartones de Goya y "La Resurrección de Cristo" de Wilhem de Pannemaker.

Los doce patios del Palacio de Viana son su principal atractivo, ocupando casi 4.000 de sus 6.500 m². Este lugar condensa, como ningún otro en Córdoba, la belleza de los patios, donde la arquitectura se rinde al jardín y rinde homenaje a las plantas, flores, luz y agua. Aquí, el arte se experimenta a través de los sentidos.

Viana ofrece un recorrido histórico y sensorial por los patios cordobeses, sin salir del mismo edificio. Patios como el de la Capilla, la Cancela, el Pozo, los Gatos y la Madama, junto a un jardín con laberintos de setos, muestran la evolución de esta tradición. Con cinco siglos de historia, los patios han sido siempre el alma de este palacio, habitado por la nobleza pero con un arraigo popular, siendo la más amplia representación de la herencia romana y árabe del patio cordobés.

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