Construida en el primer cuarto del s. XIV en estilo mudéjar sirvió de templo hasta la definitiva expulsión judía en 1492. Exponente único del legado hebreo en Andalucía, su estructura apenas puede adivinarse desde el exterior, al no tener acceso directo desde la calle.
A través del patio se accede a un pequeño vestíbulo, a cuya derecha hay unas escaleras que dan acceso a la zona femenina. Al frente se abre la estancia principal, de planta cuadrangular y decorada con atauriques mudéjares.
El muro que soporta la tribuna de las mujeres se abre con tres arcos ornamentados con yeserías de gran belleza.

