La Torre de la Malmuerta es una torre albarrana comunicada con la muralla mediante un arco aún existente y que tenía como misión proteger las puertas del Rincón y del Colodro.
Su construcción se realizó a partir de 1404, sobre restos de una anterior torre musulmana, por orden del rey Enrique III de Castilla.
En torno a la torre siempre ha existido la leyenda de que la construyó un caballero, antepasado de los marqueses de Villaseca, que había matado a su mujer por adulterio sin que este hecho estuviera demostrado y que luego, al ver la injusticia que había cometido, pidió perdón al rey por ello, el cual lo condenó a levantar esta torre en recuerdo de la dama que había sido “mal muerta”, leyenda esta de la que heredó el nombre por la que hoy se conoce.
Tras dejar de tener utilidad como elemento defensivo, se usó con fines tan diferentes como prisión para nobles, observatorio astronómico, polvorín y sede de la Federación de Ajedrez a principios del siglo XX. Hoy está desocupada.
Las almenas y el cinturón de lacería labrada donde éstas se apoyan revelan las exquisiteces del arte mudéjar.

