Este
señorial edificio es uno de los ejemplos más
interesantes de la Córdoba barroca, con su imponente
fachada a la que se abren pequeñas ventanas donde pueden verse grabados los
nombres y fechas de los internos del antiguo
hospital. Integrada en el conjunto aparece la
capilla de San Bartolomé, exquisita muestra
de arquitectura mudéjar.

